Vinos y gastronomía

Nuestros vinos

Sanlúcar de Barrameda es tierra de vinos generosos, cuya producción, comercio, y exportación a nivel nacional y extranjero han marcado la vida de nuestra ciudad, vinos que hoy día viajan a cualquier rincón del mundo.

Nuestros vinos se embarcan en la expedición de la I Vuelta al Mundo, durante el período de diez semanas que pasa la tripulación de la Armada de la Especiería  en nuestras tierras, proveyéndose de los enseres y vivieres necesarios para el viaje, entre ellos indiscutiblemente nuestros caldos.

Sanlúcar, lanzadera de las expediciones transoceánicas en el siglo XVI, es conocedora de las nuevas costumbres y da a conocer nuestros productos en las nuevas tierras descubiertas. Como curiosidad, las etiquetas de los vinos que complementan el producto con la decoración de imágenes bellas de la vida cotidiana y de hitos extraordinarios que marcan la historia de nuestra ciudad y la promocionan, registran el paso del tiempo como así nos señala Rafael Montaño García en In Medio Orbe, en su estudio sobre las etiquetas referidas a los viajes de Colón y I Vuelta al Mundo.

Sanlúcar de Barrameda se integra históricamente en las Denominaciones de Origen Jerez, Vinagre, Brandy de Jerez y Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, participando de la elaboración y venta de todos los vinos generosos que se crían en esta célebre área enológica. Sin embargo el vino que la hace famosa es la Manzanilla, producto propio de nuestra ciudad, aunque no debemos olvidar otros como los olorosos, el palo cortado o el amontillado.

Manzanilla

La manzanilla es un vino blanco y seco, elaborado con uva palomino, también llamada listán y envejecido bajo una capa de levaduras llamada velo de flor, un manto vivo que cubre la superficie del vino contenido en las barricas de crianza; ello y las especiales condiciones climáticas de Sanlúcar de Barrameda, situada en la desembocadura del río Guadalquivir frente al Coto de Doñana, propician el carácter genuino y natural del vino.

La crianza de la manzanilla se lleva a cabo exclusivamente en bodegas de Sanlúcar de Barrameda; éstas gozan de singularidad constructiva entre las que se encuentran en todo el Marco de Jerez. Se trata de bodegas altas y bien ventiladas, sustentadas por esbeltos pilares que les dan su característica fisonomía.

La Denominación de Origen Manzanilla se creó en 1964, aunque las primeras menciones escritas, en las que aparece el vino descrito con el nombre de manzanilla se localizan en las últimas décadas del siglo XVIII, asociándola por lo general con el festejo, con lo lúdico.

Manuel Machado, entre otros autores de la literatura española, elogia la manzanilla.

La manzanilla es mi vino
porque es alegre, y es buena
y porque -amable sirena-
su canto encanta el camino.
Es un poema divino
que en la sal y el sol se baña…
La médula de una caña
más rica que la de azúcar…
El color que da Sanlúcar
a la bandera de España.

Un vino de gran uso, perfecto acompañante de los tradicionales platos de nuestra tierra, o condimento de sus ricas salsas.

Productos de Sanlúcar

Sanlúcar de Barrameda tiene en su entorno natural, en su clima y en las ancestrales costumbres de su gente numerosos tesoros que ofrecer a quienes nos visitan. Uno de los más conocidos por todos es su riqueza gastronómica.

El deslumbrante devenir histórico de la ciudad se origina con la mezcla de hábitos culturales, y por ende culinarios, de aquellos pueblos que vinieron de ultramar hace siglos; así, fenicios, romanos y árabes aportaron ingredientes a la cocina autóctona, que ya se proveía de los peces y las aves de nuestro privilegiado contexto geográfico.

Sanlúcar, tras convertirse en uno de los principales puertos de comercio americano y ser sede de numerosas expediciones ultramarinas, como lo ejemplifica la gesta de la Primera Vuelta al Mundo, vuelve a ver enriquecidos sus fogones con todas las variedades de especias, frutas y productos que llegaron a nuestras costas antes que a muchos otros lugares del Viejo Mundo. Los pimientos, tomates y patatas dieron su definitivo impulso a la gastronomía local como a la producción agrícola, ya que, quizás por ser nuestra tierra uno de los primeros lugares en que éstos desembarcaron de América y otras procedencias, aquí se han cultivado, y con rotundo éxito, hasta nuestros días.

Este esplendor sobre los manteles siempre estuvo vinculado a nuestra manera de entender la vida. La actitud de los pueblos bendecidos por el benigno clima del sur de España es de gran sociabilidad, por cuanto el desarrollo de las actividades sociales se hace en la calle, en espacios comunes de convivencia.

La extensa oferta gastronómica de Sanlúcar se basa en tres importantes pilares: los productos de su huerta, las capturas de nuestro mar y los vinos de sus bodegas, estos últimos anteriormente señalados

Langostino

El pescado y el marisco de Sanlúcar, y de entre ellos el langostino, poseen una fama que ha trascendido nuestras fronteras. Este éxito se debe a sus propias cualidades de sabor y textura, así como a la sencilla manera de efectuar su cocción y presentación.

Los langostinos de Sanlúcar de Barrameda son uno de los tesoros gastronómicos más renombrados de la provincia de Cádiz y de España. Son muy apreciados por su sabor y calidad. Se crían en la desembocadura del río Guadalquivir a los pies de nuestra ciudad, y con el Parque Nacional y Natural de Doñana como escenario. Su alimentación, el microclima que enmarca la ciudad y las características de las aguas en las que se crían,  agua dulce y agua salada, hacen que el producto tenga un sabor más intenso.

Restauración especializada en pescados y mariscos

En Sanlúcar tienen tanta fama los propios productos como los platos elaborados con éstos, conformando su base culinaria ricos guisos de auténtico sabor marinero como la raya a la naranja agria, el rape al pan frito, la sopa de galeras, etc.

Estos platos se riegan generalmente con nuestro vino local, la manzanilla, así como otros tipos de vino de mesa, que son de menor graduación y más pálido color pero de singular sabor.

Sanlúcar posee varios barrios de gran tradición histórica que están marcados por su propia cultura gastronómica. Los más identificativos son el Barrio Alto y la Zona Centro, en donde se suman la mayoría de los más tradicionales tabernas típicas. Asimismo, Bajo de Guía se muestra como una de las más interesantes propuestas unificadoras del paisaje marítimo y natural de Sanlúcar y la más auténtica gastronomía marinera.

La huerta y los navazos. La Colonia

La Colonia, conocida también como La Algaida (o Monte Algaida) es un núcleo de población  de Sanlúcar de Barrameda dedicado principalmente a la explotación agrícola. Recibe el nombre de Colonia, pues su nacimiento se debe a un proyecto de repoblación de principios de siglo XX. En ella se cultivaban principalmente patatas, tomates, pimientos, cebollas, guisantes, sandias, calabazas, melones, vides, zanahorias, remolachas y demás hortalizas propias de los navazos. Hoy día su producción se amplia con la floricultura.

De cara a la riqueza de nuestra agricultura son muy importantes los cultivos en arenas finas, seña distintiva y de identidad de nuestras producciones agrícolas.

Los navazos son espacios de cultivo que se forman en los arenales inmediatos a la playa, extendiéndose por todo el litoral sanluqueño y que permiten el cultivo de productos genuinos de nuestra tierra como son las papas de Sanlúcar como popularmente se les conoce, son el producto estrella de nuestra huerta. Su sabor intenso pero sin exceso, con una pulpa carnosa y  una peculiar textura, se debe a la riqueza de un subsuelo plurivalente, propio de las marismas y al microclima que enmarcan a Sanlúcar de Barrameda.