Iglesia de San Francisco

San Francisco de la Observancia
Iglesia de San Francisco de la Observancia
La iglesia de San Francisco de la Observancia, situada en la Plaza del mismo nombre en la localidad de Sanlúcar de Barrameda, es un templo construido en el siglo XVIII en el antiguo Barrio Marinero de la ciudad y es uno de los exponentes más claros del último Barroco andaluz.

La orden de San Francisco se encontraba en Sanlúcar desde mediados del siglo XV, más concretamente desde 1443, realizando labores de evangelización en el archipiélago canario y posteriormente en América, utilizando a Sanlúcar como lugar de hospedaje y lanzadera para esta tarea.

San Francisco
San Francisco
Un grupo de vecinos de Sanlúcar muy devotos de San Francisco de Asís entre los que se encontraba Alonso Fernández de Lugo, hidalgo sanluqueño que participó en la conquista de dicho archipiélago, eligieron una arboleda en las afueras de la entonces villa para la construcción del convento franciscano; los frailes además contaban con el apoyo de los Duques de Medina Sidonia quienes realizaban donaciones con el fin de comprar medicamentos para los enfermos que allí se cuidaban.

Dicho antiguo convento (no correspondiente con el complejo actual) es conocido como “San Francisco el Viejo”, del que sólo queda hoy la Capilla de San Diego de Alcalá ubicada en la homónima Barriada de San Diego. Los franciscanos permanecieron en el lugar hasta que el estado ruinoso del convento provocó que adquirieran unas casas en la calle Ángel en el año 1700 y aunque sus comienzos estuvieron llenos de estrecheces, en agosto de 1752 se inauguró el nuevo monasterio; ese día de festejo se acompañó con una solemne procesión.

Esta iglesia fue construida por Juan Rodríguez Portillo, sus hijos, así como el maestro albañil fray Pedro Biceta. Popularmente es conocida como “San Francisco el Nuevo”. Templo de una sola nave cubierta con bóveda de cañón y crucero con cúpula sobre tambor, cuenta con coro alto a los pies el templo y capillas laterales entre contrafuertes y en el crucero, estas últimas cubiertas con cuartos de esfera. La fachada principal de sillería fue concebida a modo de grandioso retablo envolviéndose en un gran arcosolio.

En tiempos de la invasión francesa el edificio fue utilizado como penitenciaría; posteriormente, como consecuencia de la Desamortización de Mendizábal, los franciscanos tuvieron que abandonarlo, quedando vacío el edificio conventual. El tiempo transcurría y con él cambiaban sus usos, pasando a ser casa de vecindad. Finalmente Francisco Rodríguez de Paula, quien había creado una fundación benéfico-docente, compró el convento constando en los estatutos de dicha fundación que el uso del edificio debía ser la formación y educación cristiana de los hijos de Sanlúcar, lo que desembocaría en 1967 en la creación del Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle de Sanlúcar de Barrameda.

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